Santiago Rubén Gómez López

Egresó del Colegio San Ignacio de Loyola en Caracas y del Internado de los Padres Jesuitas en Mérida.

Fue capitán del equipo de fútbol del colegio y arquero. La pasión por sus vocaciones lo caracterizaron toda su vida. Fue inolvidable un episodio juvenil en el cual, como guardameta del Loyola, parando el gol del equipo contrario en una final Interescolar, se jugó el físico resultando lesionado en la cara lo que le valió el eterno reconocimiento por parte de sus compañeros, los entrenadores y autoridades del colegio.

Inició estudios de Ingeniería en la UCV, pero gracias al consejo de su amigo y compañero del internado de Mérida, Heberto Urdaneta (luego Presidente del Fondo de Inversiones de Venezuela y Presidente del Banco de Maracaibo) reorientó su vocación y se graduó de economista con honores.

Desde muy temprano sintió el llamado de la enseñanza y consagró su vida a la docencia que ejerció ininterrumpidamente hasta su jubilación en la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Santa María donde fue Director de la Escuela, la Universidad Metropolitana y en la Universidad de Carabobo donde fundó la Cátedra de Seguros.

Múltiples jóvenes economistas bautizaron las promociones de graduación con su nombre en las tres casas de estudios. En sus últimos años de ejercicio profesional recuerdan sus alumnos de la Universidad de Carabobo ubicada a dos horas de Caracas, que para atender sus clases semanales, llegaba y se iba de Valencia en transporte público.

Nada lo detuvo en esa devota pasión por la enseñanza que ejerció hasta el año 2015.
Combinó la docencia con actividades gremiales en la Junta Directiva del Colegio de Economistas.

En 1974 fue designado Superintendente de Seguros y bajo su gestión se elaboró el primer Reglamento de la Ley que regía a la industria aseguradora. Ejerció otras posiciones gubernamentales, como Director de Administración del Ministerio de Fomento, asesorías y cargos directivos en entidades privadas especializadas.

En 1984, con sus hermanos Haydeé, Juan, Mario y Gustavo, su compañero de estudios Luis Herrera y otros jóvenes profesionales, fue cofundador del despacho jurídico económico Gómez López & Asociados.

Su esposa Yolanda Rojas Curiel, sus cuatro hijos Rubén José, Yolanda Isabel, Jesús Rafael y Jackeline a quienes colocó la medalla de graduación como académico, hermanos y familiares, honran orgullosos una vida al servicio de los valores familiares, la institucionalidad y a la cada vez más valorada honestidad en el ejercicio del servicio público.